El
mundo no parecía tan grande desde aquel lugar, podía distinguir los colores
verdes y tierra de los paisajes del exterior, casi oler las flores y los frutos que colgaban
de las grandes plantaciones de árboles frutales. La ventanilla emitía un sonido repetitivo
como la campanilla de algún móvil
colgante, le recordaba a alguna música conocida. Una extraña corriente pasó por
su vera, la piel se le erizó, se rebulló en el asiento, se tapó con la
confortable mantita de viaje, la corriente volvió a pasar por su lado. Se iba
acostumbrando poco a poco a identificar cada nueva sensación, desde el
accidente todo había cambiado, había cambiado el entorno, los amigos, la casa y
ahora el lugar donde vivir también cambiaba. Asumía como un reto ese nuevo
mundo que desde la oscuridad de sus ojos ya sin vida tenía que descubrir.
Identificaba cada olor, cada color que se escondía en los recuerdos de su
mente, cada forma, algunas caprichosas y cambiantes en las imágenes que
dibujaba en su cerebro. Lo único que no identificaba, a solas en el asiento del
tren, era la corriente caprichosa que a ratos pasaba a su lado recordándole el
aroma de un perfume conocido.
La lista de mis libros leídos me hace recordar, que la cultura y el manejo de la palabra solo se ven si escribes. Durante un largo periodo de mi vida, mientras mis amigas compraban chucherías, fruslerías y plata y oro, yo compraba libros que leía mendigándole horas al día y a la noche. Ahora se para qué serviría en un futuro el tesoro que yo guardaba tan celosamente. Mis libros,mis letras, mi tesoro.
sábado, 13 de diciembre de 2014
Corazón de LA para Deivid
A
Los Ángeles se accede desde la
autopista del Sur, intentas no perder la paciencia en las tres horas de cola
interminable que como una serpiente de
luz cubren los seis carriles. Llevas el sol todo el rato frente a tus ojos,
y dejas a tu derecha interminables washingtonias
robustas que despliegan sus palmas pidiendo auxilio al mismísimo
cielo. En la radio escuchas KissFM y todos los temas te suenan a añejos,
a repetidos, mientras cantas observas en la distancia, nostálgica, las caras
fantasmas de un muro que tras su blanca palidez esconde al maravilloso Hotel California. Vuelan a tu alrededor colitas ascendentes que coquetean a
forma de lluvia con el parabrisas del coche. A tu izquierda te sobrepasa una limousin de cinco pisos blanca y el sol,
sin justicia, envuelve el ambiente de amarillo dorado irradiado brillante a las
doce del mediodía. Entonces al fondo ves la ciudad mágica, el corazón de LA se eleva por encima del resto de la
ciudad que se desparrama de forma circular desde donde estás hasta el mar.
Desde encima del scalextric
multicolor y acelerado, detrás del letrero de LAX se ve palpitar la ciudad, como si fuera un gigante enorme a
punto de desperezarse. Entras por la zona suburbial, los barrios peligrosos,
esos en los que la gente no entiende de la riqueza de Hollywood ni de la fastuosidad de Venice Beach. Luego coges la avenida del Mar, esa que se hunde en
un subterráneo interminable, y terminas precipitándote en Marina del Rey, allí es donde la gente como tú y como yo paseamos,
nos acercamos peligrosamente a los pelícanos y a las gaviotas y buscas un lugar
en el césped limpísimo en donde comerte un hotdog
con patatas fritas y un enorme vaso de Coca-cola.
Deivid, pero si quieres venir
conmigo a LA, búscate una bonita y
alta palmera y contempla como vuelan los ángeles de California rondando su copa buscando el cielo azul intenso.
M Yolanda Gª
Ares- Antología de viajes
domingo, 30 de noviembre de 2014
Caminante, aunque no haya camino, camina - Nov 2014
OH,
DIME, NOCHE AMIGA, AMADA VIEJA
(Antonio
Machado)
¡Oh,
dime, noche amiga, amada vieja,
que me
traes el retablo de mis sueños
siempre
desierto y desolado, y solo
con mi
fantasma dentro,
mi
pobre sombra triste
sobre
la estepa y bajo el sol de fuego,
o
soñando amarguras
en las
voces de todos los misterios,
dime,
si sabes, vieja amada, dime
si son
mías las lágrimas que vierto.
Me
respondió la noche:
—Jamás
me revelaste tu secreto.
Yo
nunca supe, amado,
sí eras
tú ese fantasma de tu sueño,
ni
averigüé si era su voz la tuya
o era
la voz de un histrión grotesco.
Dije a
la noche: —Amada mentirosa,
tú
sabes mi secreto;
tú has
visto la honda gruta
donde
fabrica su cristal mi sueño,
y sabes
que mis lágrimas son. mías,
y sabes
mi dolor, mi dolor viejo.
—¡Oh!
Yo no sé—dijo la noche—, amado,
yo no
sé tu secreto,
aunque
he visto vagar ese que dices
desolado
fantasma por tu sueño.
Yo me
asomo a las almas cuando lloran
y
escucho su hondo rezo,
humilde
y solitario,
ese que
llamas el salmo verdadero;
pero en
las hondas bóvedas del alma
no sé
si el llanto es una voz o un eco.
Para
escuchar tu queja de tus labios
yo te
busqué en tu sueño,
y allí
te vi vagando en un borroso
laberinto
de espejos.
CAMINANTE
AUNQUE NO HAYA CAMINO; CAMINA
Caminante
aunque no haya camino, camina
No te
ciñas al camino del tiempo
No
temas ser gota viuda que se escurra del caño a la losa de la fuente fría y seca
en verano
Estallándose
en mil pedazos de color del diamante bajo los rayos del sol
Disfruta
de los colores cárdenos de cada atardecer
Contempla
la muerte del sol diario
mírate
en el espejo del amanecer
Caminante
aunque no haya camino, camina
No
escuches el tic-tac cansado del reloj insistente sobre el pedestal de mármol
No
repares más de un minuto a contemplarte absurdo, vacilante, estúpido ante el
espejo
No te
pierdas en laberintos sin nombre, sin estrategia, sin salida
Caminante
aunque no haya camino, camina
Así
como el viejo olmo hunde la raíz en la tierra y abre surcos para respirar
Así
hunde tu huella en tu propia historia
Echa
raíces de conocimiento
Expande
tus ramas al cielo
El amor
te está esperando en cada esquina
Deja
que el hongo venenoso muera
Caminante
aunque no haya camino, el camino se abrirá
Caminante
mientras caminas el camino se hará
Al
andar no habrá camino y al volver la vista atrás
Verás
un ramo de huellas que te llevarán al final
Caminante,
aunque no haya camino, camina
Camina
y harás camino, la senda por donde andar.
Parafraseando a Antonio Machado- Mª Yolanda Gª Ares
domingo, 23 de noviembre de 2014
Matar a la verdad - Tema: La mentira (para la tertulia de La Alegria)
Quien vive en la mentira
Elude
Enreda
Engaña
Embrolla
Falsifica
Inventa
Calumnia
Confunde
Deforma
Mezcla
Traiciona
Transversa
Hiere de muerte
Mata a la verdad
lunes, 3 de noviembre de 2014
Cabalga a concertina
Vallas espinadas
rasgan tu piel
luna sin as
vallas metálicas
enredo del aire
cárcel sin red
Vallas paralelas
precipicio en tierra de nadie
pared sin precio
Vallas armadas
mundo inalcanzable
................................
ÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇ
ÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇ
................................
Murmullos
cruda ironía
gritos
estúpida sordera
desesperación
espera interminable
Camina tu mundo ideal
montado a caballo
de una valla de metal
miércoles, 29 de octubre de 2014
Tiremos de la cuerda
Juguemos a tirar de la cuerda
De un lado y del otro,
Tensemos esta línea infinita de puntos
Tiremos hasta que nos duela el alma
Mientras el borde del universo llega a su punto de inflexión
Es un gran vientre de alquiler
A punto de reventar
Es un no nacido a punto de despertar
Tensemos la cuerda
Yo de un lado, tú del otro
No te salgas de la línea de puntos
No rompas la norma, la ley
Aunque sea injusta, no la quiebres
No hay momento de predecir el momento
El pañuelo verde sigue en un centro imposible
Oscila a ambos lados, saca de una vez el pañuelo blanco
La línea está hundida en el fango
Los puntos se disuelven en el infinito
Tú y yo como puntos
Hundidos en el fango
Vamos a jugar a tirar de la soga
Tú de un lado, yo de otro
Mientras el universo estalla en un parto difícil
Contracciones dolorosas, rompe aguas
Aumenta el fango, estalla el volcán
Se desencadena un huracán, hay que respirar
Tiembla la tierra
Mientras tú y yo tiramos de la soga
¿Quién cuidará al nuevo amo del universo?
Mientras tú y yo tiramos de la soga
Con los pies hundidos en el barro
domingo, 26 de octubre de 2014
Nube de poetas: como vencejos
Como vencejos vencejos
vuelo paralelo pensamiento volátilpicos habladores hablar pensante
hábito aerodinámico aéreo habitáculo
amalgama de versos versos arrebujados
ave otoñal en grupo y como vencejos
alas incansables insoportable audacia
hálito divino dádiva heroica
plumas azafatas ara plumea
vertido letrado luna versada
común imposible comunidad
si caigo me levantas
si caigo me elevas
si caigo me sostienes
como vencejos en vuelo
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