miércoles, 23 de abril de 2014

Tus manos en mi



Tus manos son la razón de mi sinrazón,
enredadas en mi pelo alborotan todo mi ser.
Acarician mi terciopelo y lo vuelven del revés.
Tienen la habilidad de hacerse con mis sentidos
Tus manos grandes y mías,
manos que estrechan mi necesidad de ti.
Tu mano en mi nuca, hace que olvide el mundo
Tu mano en mi pecho hace que recobre mi centro
Pon tus manos en mis caderas...
Acerca tus manos a la mías,
deshaz esta madeja imposible de nudos.
Enreda tus manos en mi alma
en mi pelo, en mi pecho, en mis besos
Enreda tus manos ¡haz magia! conviérteme en agua

martes, 22 de abril de 2014

Ojalá os deje aunque sea mariposas amarillas ( poema de admiración hacía Gabriel García Marquez)



¿Qué quedará en el tiempo cuando yo me vaya?
¿Quedarán mis letras almacenadas en un millón de papeles ajados?
¿Quedarán acaso un par de lapiceros, bolígrafos y unas agendas gastadas?
¿Quedará el níspero solitario, el naranjo sin flor?
¿Dejará de cantar el gorrión conciencia?
¿Las teclas sin grafía seguirán haciendo música en la madrugada?
¿Paseará la mecedora los pensamientos inquietos de una escritora en ciernes?
¿Qué quedará en los años cuando yo me vaya?
¿Qué dejaré como patrimonio a esta generación sin esperanza?
¿Dejaré acaso una queja perdida en mi blog?
¿Dejaré esparcidos sobre la mesa coja mis pesadumbres?
¿Dejaré una estela de versos perdidos en el horizonte?
¿Qué valor os dejaré cuando yo me vaya?
Ojalá pueda dejaros una rosa amarilla
y mi camino al universo lo marcarais con un sinfín de mariposas de papel

jueves, 17 de abril de 2014

El hogar, una carcel hipotecada

                                                                              

 
Es triste pensar en la situación que vivimos un sinfín de personas en este país, que creímos en una vida mejor, que creímos en el progreso y sobre todo que confiamos en nuestro sistema gubernamental y bancario. Me desespera ver el interminable goteo de las personas que son desalojadas de sus casas por temas de impago, un goteo interminable, que empieza a no ser goteo sino un chorro de agua ponzoñosa y embarrada, agua turbia y sucia que no sirve nada más que para enlodar  un futuro ya presente, la convivencia de los ciudadanos. Ciudadanos a los que el sistema se empeña en alinear en clases paralelas de primera, segunda, tercera y aseguraría hasta cuarta categoría. Se ensanchan los vacíos, se crea más distancia entre las personas, y se nos presenta esa delgada línea de vago sostenimiento económico donde si uno cae de un lado es que está loco y si cae del otro, sencillamente está muerto.
El que creíamos un hogar, la casa de uno, el lugar de seguridad y de desarrollo personal pasa a ser una cárcel donde el único trabajo a desarrollar es el de sentarse a esperar si vas a ser el siguiente en caer de la cuerda. Implorar a cada segundo si habrá dinero el mes que viene para pagar un recibo más, si habrá para pagar la disminuida cesta de la compra. La luz, el gas y el agua han pasado a ser mercancía de lujo y adquirir pan o leche, un sueño a alcanzar en muchas familias. La tortilla ha dado la vuelta, ya no hay quién permanezca de pie en la cubierta. El barco hace aguas por todos lados, las familias al pie de la desesperación más absoluta.
Mientras, los políticos se empeñan en vivir sus lejanas vidas paralelas, allí desde donde no se ve ninguna realidad. Se sientan a negociar por veinte casas, y prometen llevarse bien. ¿Quién dotará de casas a los más de un sinfín de personas que están perdiendo sus casas día a día? No son veinte, son muchísimas más. ¿Quién dotará de una solución final a las más de un innombrable número de ciudadanos, que estamos aguantando callados, sobre la cuerda floja, los pagos de una hipoteca carcelaria, de unos créditos personales cercenantes? ¿Quién pondrá fin a toda esta situación esclavista del sistema, en la cual uno trabaja para pagar, y paga para no poder vivir? Eso si,  podrán quitárnoslo todo, pero la palabra, la palabra no nos la quitarán.

domingo, 30 de marzo de 2014

La hoja en el otoño


 
                                                    

 
 
La hoja de otoño se acicaló con su gota de rocio mañanera, y luego de andar veinte pasos entre fresón y melocotonero, buscó un lugar a la sombra como cada día. El sol le amonestó: ¿para qué te escondes hojita si el invierno llega si o no para todos por igual?. Deja que acaricie tu rostro, deja que un rayo mio te dé vida y color". La hoja murió a la luna de Diciembre.

viernes, 28 de marzo de 2014

Yo no sé escribir de amor




Te miraré a lo profundo, mientras que hago como que hablo de naderías.
Admitiré que necesito un poco de ti, de aquel y del de más allá...
pero no te enamores
Te adivinaré el futuro, me anticiparé a tus cosas,
rebuscaré en tu alma y encontraré un par de restos viejos...
pero no te enamores
Te cederé el delirio y la calma
te comentaré mil fantasías y pintaré para ti paisajes imposibles
pero...pero, no te enamores
Subiré hasta el cielo, bajaré a los infiernos;
mientras a mi lado paseas haciendo como que no me necesitas...
pero no te enamores.
Te regalaré mi esfuerzo, mi risa,
un día te haré un regalo de lagrimas furtivas...
pero, por favor, no te enamores
Te admitiré que no sé escribir de amor,
los versos se enredan en mi bolígrafo de plata y hace tiempo que el mar,
 por fin, está en calma...
pero...no te enamores
Te negaré hasta tres veces si me recitas un verso,
fundiré con fuego cualquier llama encendida,
por eso, por eso mismo, no te enamores. 
No te enamores, para eso ya están los que saben escribir de amor.


Puedo contar...lo




Puedo contar los versos más alegres esta noche

puedo contar por ejemplo el cielo está nublado y tiritan mil nubes a lo lejos
puedo contar que estoy aquí, que lo he vivido,
puedo contar que el viento gira en lo alto y canta
puedo contar que dos golondrinas se mecen en mi ventana
Puedo contar los versos más bellos esta noche
Puedo contar que la noche no está estrellada,
que no sé si tiritan los astros a lo lejos
Puedo contar que estoy aquí latiendo al unísono
De un universo entero que me acompaña
Seguro!!
Puedo contar los versos más tristes esta noche,
pero sólo quiero contar que estoy viva.

                                                   M Yolanda García Ares ( Derechos reservados)

martes, 25 de marzo de 2014

Unicornio rosa, Russell y poesía




Hoy vi un unicornio montado en la tetera de Russell
volaban a velocidad de vértigo sobre nosequé sol
Tiraba poesía desde el cielo,
me causaban un gran estupor
La gente seguía andando tan tranquila,
no notaban lo que yo
Miré a un lado y a otro
los versos chocaban contra el suelo,
 se elevaban en letras sueltas,
se convertían en música
y caían de nuevo sin ton ni son
Me miré las manos,
intenté retenerlos, no podía
Miré mis pies, no estaban
Me empezó a dar pánico
Miré al cielo, había una gran tetera dando vueltas,
 sobre ella viajaba un unicornio rosa
Tiraban poesía desde el cielo
 Quería cogerlas antes del llegar al suelo
y no podía, no podía, no podía...